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Conseguir leads cuando empiezas: del golpe de suerte al sistema

Casi todo el que empieza consigue sus primeros clientes en la red que ya tenía. Eso funciona, hasta que has recorrido esa red entera. Este artículo trata de lo que viene después, y de por qué eso es sobre todo cálculo y mucho menos una cuestión de talento.

conseguir leads captación para autónomos que empiezan outreach sin un equipo comercial caro
En resumen

Tu red es finita, la captación es un juego de números, y las herramientas para hacerlo no tienen por qué costar cien euros al mes.

Para quién

Autónomos que acaban de empezar y ya tienen sus primeros clientes.

Cómo llegó mi primer cliente

Cuando empecé con 2lrn4, mi plataforma de formación en concienciación sobre seguridad de la información, tenía algo que apenas me había costado esfuerzo: una red en LinkedIn que había crecido sola porque llevaba años publicando artículos allí.

Empecé a contactar con esas personas. Ya nos conocíamos, así que invitarme yo mismo a un café salía sin problemas. En ese café hablaba de la plataforma. Antes de darme cuenta tenía mi primer cliente.

Parecía que había descubierto algo, cuando en realidad solo estaba recogiendo lo que ya estaba ahí.

Por qué después se hizo el silencio

Mis contactos habían surgido en torno a temas muy distintos, porque había escrito sobre un poco de todo, y además conocía a mucha gente de las diferentes empresas en las que había trabajado. Por eso solo una pequeña parte de esa red era realmente mi público objetivo, y ese grupo lo había recorrido en unos pocos meses.

Así que tenía que buscar contactos nuevos. A mano no aguantas ese ritmo, salvo que no tengas nada más que hacer. Y ese es justo el problema de quien acaba de empezar: estás construyendo, entregando y vendiendo a la vez, mientras los gastos siguen corriendo y tú también necesitas un ingreso.

Ese es el momento en que la cosa se pone tensa, y no porque algo salga mal sino porque sencillamente ya no pasa nada.

La visibilidad todavía no es captación

El consejo que recibes en esa fase es casi siempre el mismo: cuida tu web, publica más en LinkedIn, prueba con publicidad y ve a encuentros de empresa. No es un mal consejo, pero resuelve un problema distinto del que piensas.

La visibilidad hace que la gente pueda encontrarte, mientras que la captación hace que tú los encuentres a ellos. Lo primero da fruto a la larga y lo segundo te consigue una conversación este mes, y quien anda justo necesita sobre todo lo segundo.

  • Publicar más artículos amplía tu alcance, pero no amplía por sí solo tu número de clientes
  • Una buena web convence a quien ya está en ella, pero no lleva a nadie hasta allí
  • Los encuentros de empresa generan coincidencias fortuitas, pero no generan un flujo previsible

La captación es cálculo, no talento

Nunca había recibido formación comercial y por eso creí durante mucho tiempo que vender era algo para lo que hay que valer de forma natural. Resulta que no es así, porque es sobre todo cálculo.

¿Echas cuentas conmigo? Uso números redondos, y los sustituyes por los tuyos en cuanto los tengas, porque solo entonces la cuenta resulta de verdad útil.

  1. Un cliente

    Para eso necesitas unos tres presupuestos enviados.

  2. Tres presupuestos

    Esos salen de unas nueve demostraciones o reuniones de asesoramiento.

  3. Nueve demostraciones

    Para eso mantienes unas veintisiete primeras conversaciones.

  4. Veintisiete conversaciones

    Y aquí es donde la cuenta cambia: para conseguirlas no contactas con ochenta personas, sino con varios cientos.

Ese último paso es el más importante. Las tres primeras proporciones rondan uno de cada tres, pero en la parte alta del embudo eso ya no se cumple. En el correo en frío la tasa de respuesta suele situarse en un porcentaje de un solo dígito. Al cinco por ciento tienes que llegar a bastante más de quinientas personas para lograr esas veintisiete conversaciones, y al diez por ciento aún casi trescientas.

Esa cifra no desanima, más bien libera, porque significa que un rechazo no dice nada de ti y sencillamente forma parte de la proporción. Además dice otra cosa: contactar, enriquecer y hacer seguimiento a unos cientos de personas por cliente no se hace a mano junto a tu trabajo habitual.

Qué tiene que saber hacer un sistema

Lo que me faltaba entonces no era un programa sino una forma de trabajar, con debajo un sistema que la recuerde. Antes de que la captación deje de ser un golpe de suerte, tienen que estar resueltas cuatro cosas.

Leads que entran sin volver a teclear

Quien se registra mediante un formulario de anuncio en LinkedIn, Instagram, Facebook o TikTok debe aparecer al instante como contacto en tu sistema, indicando de dónde viene.

Direcciones de correo encontradas y verificadas

Buscar y verificar direcciones de correo profesionales funciona en cualquier país. Indicas la empresa y el nombre, el sistema busca la dirección correspondiente y comprueba que existe de verdad, para que tus mensajes no reboten.

Ver quién se está calentando

Los contactos suman puntos por su comportamiento, desde un correo abierto hasta una cita reservada. Por encima de un umbral que fijas tú, merece la pena llamar a esa persona.

Hacer seguimiento sin tener que acordarte

Preparas una serie de mensajes por correo y LinkedIn, con los tiempos de espera que elijas, y esa serie se detiene sola en cuanto alguien responde. Justo esta es la parte que se cae la primera en las semanas cargadas.

Así funciona el embudo de ventas →

¿Cuánto cuesta eso?

Y con esto llego al motivo por el que escribo este artículo. Cuando fui a mirar lo que cuestan esas herramientas, me llevé una sorpresa. Estos son los precios publicados de proveedores conocidos, consultados el 17 de agosto de 2026:

Skylead

100 $ por usuario y mes.

Expandi

99 $ al mes, o 79 $ con pago anual.

Dripify

De 59 $ a 99 $ por usuario y mes.

La Growth Machine

De 60 € a 120 € por perfil conectado y mes.

SalesRobot

De 59 $ a 99 $ por cuenta de LinkedIn y mes.

Clay

Entrada gratuita y a partir de ahí desde 167 $ al mes.

Son programas decentes, hechos para equipos comerciales que les dedican la jornada entera. Para quien acaba de empezar, cien euros al mes solo en herramientas es una cantidad que prefieres meter en tus primeros anuncios.

En Crumm pagas 5 € al mes por Starter y 5 € al mes por el outreach por correo, que vale para toda tu empresa sea cual sea el número de usuarios. Diez euros en total, por tanto. Si quieres añadir LinkedIn, son 10 € por cuenta conectada y te pones en veinte. Todos los importes son sin IVA, y con pago anual pagas diez meses en lugar de doce.

Eso no hace que Crumm sea mejor que esos otros programas, pero sí asequible en la fase en la que más partido le sacas y menos tienes para gastar.

Ver precios →

Por dónde empezar esta semana

No intentes ponerlo todo en marcha a la vez. En la práctica el siguiente orden funciona mejor.

  • Asegúrate primero de que los leads entrantes aterricen en algún sitio y no se queden en tu bandeja de entrada
  • Activa después la puntuación, para ver a quién merece la pena llamar
  • No enciendas las secuencias de seguimiento hasta que sepas qué mensaje funciona
  • Mide tus propias proporciones y sustituye los números redondos de este artículo por los tuyos

Así construyes en unas semanas algo que sigue funcionando los días en que estás demasiado ocupado para pensar en ello. Y de eso se trata al final, porque tu captación debería seguir en marcha mientras tú trabajas.

¿Qué es el outreach?

El outreach consiste en contactar activamente con posibles clientes a los que aún no conoces, por correo o a través de redes sociales como LinkedIn. Se diferencia de la publicidad en que el primer mensaje lo envías tú, y del networking en que lo haces de forma planificada en lugar de cuando surge la ocasión.

Preguntas frecuentes

¿El outreach en frío no es simplemente spam?

Depende de cómo lo hagas. El spam no está dirigido y no tiene en cuenta a quién le llega. Un outreach responsable significa que omites a los clientes existentes, que las bajas entran automáticamente en una lista de exclusión, que en cada campaña dejas constancia de la base jurídica con la que trabajas, y que se aplica un límite diario para que no envíes cientos de mensajes en una sola mañana.

¿Con cuántas personas tengo que contactar para conseguir un cliente?

Cuenta con varios cientos, aunque varía mucho según el sector y la oferta. En el cálculo anterior, unos trescientos a quinientos contactos llevan a veintisiete conversaciones, nueve demostraciones, tres presupuestos y un cliente. Mide tus propias cifras en cuanto tengas datos suficientes, porque entonces sabrás exactamente cuánto tienes que hacer para tu siguiente encargo.

¿Hay que ser técnico para empezar?

No. Conectar una fuente de leads se reduce a colocar un enlace seguro en la plataforma de anuncios. El resto lo configuras eligiendo opciones en pantalla, según el principio de que algo ocurre en cuanto se cumple una condición.

¿Puedo enviar desde mi propia dirección de correo?

Sí. Envías tus mensajes desde tu propia cuenta y tu propio dominio, así que tus destinatarios ven tu dirección de siempre. Tú decides en qué horas se envía y cuántos mensajes salen al día.

¿Cuánto cuesta exactamente el outreach en Crumm?

El outreach por correo cuesta 5 € al mes para toda tu empresa, sea cual sea el número de usuarios. Junto con el plan Starter de 5 € son diez euros al mes. LinkedIn cuesta 10 € al mes por cuenta conectada y para Instagram se aplica el mismo importe. Todos los importes son sin IVA.

¿Funciona esto si todavía no tengo clientes?

Precisamente entonces. Lo difícil de la fase en la que estás es que lo haces todo a la vez y que la captación es lo primero que se cae. Un sistema que recoge leads y les hace seguimiento es el que menos te cuesta los días en que tú no tienes tiempo para ello.

Que tu captación siga en marcha en tus días más ocupados

Empieza captando y puntuando leads, y activa el seguimiento en cuanto sepas qué mensaje funciona.

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